INMIGRANTES PARA TODA EUROPA

Posted on 8 septiembre 2009

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Artículo publicado el 5 de setiembre de 2009 en Tinta Digital (publicación original aquí).

La semana pasada Italia lanzó una petición de debate sobre la inmigración ilegal en la Unión Europea. Carl Bildt, el ministro de Relaciones Exteriores sueco recogió el guante y en octubre los estados miembros debatirán al respecto. Italia propone que los inmigrantes ilegales que lleguen a los países de la Unión se repartan proporcionalmente entre ellos, haciendo que todos se hagan responsables de este grave problema.

Italia es junto a España uno de los países donde la inmigración ilegal es más grande, es uno de los temas de mayor preocupación ciudadana y el gobierno de Silvio Berlusconi lo ha usado como caballo de batalla en las diferentes elecciones, siempre prometiendo un mayor control y dureza.

Ahora en una vuelta de tuerca a las duras políticas italianas sobre inmigración, Franco Frattini, ministro de Asuntos Exteriores, ha solicitado a la Unión Europea que los inmigrantes ilegales que se encuentren en los diferentes países de la Unión se repartan proporcionalmente.

“Tenemos que considerar la inmigración como un problema europeo, pero la UE ha hecho numerosas declaraciones y, a pesar de los compromisos asumidos, no han respondido a la pregunta sobre lo que sucede cuando un grupo de inmigrantes llega a las puertas de Europa”, para Italia, dijo Frattini, “estos refugiados deben ser alojados en todos los países europeos de acuerdo a una distribución proporcional”

¿Un problema Europeo o local?

Tras la problemática de Italia con la inmigración y sus electores, se esconde otra cuestión subyacente. De nuevo nos encontramos con los problemas delimitatorios de qué es la UE y para qué sirve. Los italianos se acogen a la idea de que la Unión Europea está para ayudarse entre todos, pero ¿hasta que punto el problema debe ser de toda Europa y no sólo de Italia (o España, o Grecia…)?

Parece que los estados miembros se interesan por Europa cuando necesitan su ayuda, cuando ven un problema que entre todos los estados miembros podrían solucionar o paliar, esta actitud, en cierta medida egoísta, quizá no ayude demasiado a una cohesión entre todos los países para conseguir una UE fuerte y competitiva.

Además, en lo referente a la repartición de los inmigrantes entre los países de la Unión de manera proporcional, faltaría ver si esto es moralmente aceptable. El tratar a un grupo de personas como objetos que podemos distribuir de un país a otro sin que su opinión cuente en absoluto.

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Posted in: Internacional