LA EUROPA DE LOS 28

Posted on 20 agosto 2009

0


Artículo publicado el 19 de agosto de 2009 en Tinta Digital (publicación original aquí).

Europa sigue creciendo. Con paso firme y sin parar los países se van adhiriendo a este macroproyecto. El último en entrar en juego es la República de Islandia, que el mes pasado solicitó formalmente entrar a formar parte de la Unión Europea.

Islandia, junto a Croacia, Macedonia y Turquía, son los países que están a la espera de poder firmar su adhesión definitivamente. Pero hay claras diferencias entre unos y otros. Islandia hace tiempo, al igual que Noruega o Suecia, tendría que haber entrado a formar parte de la Unión Europea, pero la autosuficiencia que ha demostrado hasta la fecha lo había retrasado… hasta que la crisis económica les ha hecho ver los beneficios de unirse al resto.

Aunque parecía que la incorporación de Islandia no traería ningún problema especialmente grave ni mucho debate al respecto, ha sido todo lo contrario: ya son algunas voces las que protestan en cuanto a por qué debería Islandia entrar antes que los demás países que están en la lista de espera desde hace mucho más tiempo. Esto, que a algunos les parece algo absurdo (las diferencias a pulir con Islandia son mínimas en comparación con países como Turquía, por ejemplo), resulta todo un escollo diplomático y político para otros.

¿Se debería seguir el orden de entrada según el orden de solicitud? Desde el punto de vista de la compatibilidad, no debería: son casos incomparables los de Islandia con Turquía, Macedonia o Croacia, ya que los problemas políticos de estos tres últimos son inmensos comparados con las desavenencias con Islandia, principalmente en el tema pesquero, del cual España es muy recelosa. El auténtico foco de debate es si resulta legítimo dar prioridad a intentar que entre en la Unión Europea por la vía rápida y si eso es o no injusto para los demás. ¿Debe ser el trato igual para todos? ¿Hay que hacer esperar a Islandia diez o quince años hasta que los demás entren?

De los 27 a los ¿50?

Uno de los problemas de fondo son las continuas ampliaciones de la Unión Europea ¿Dónde está el límite? ¿Deben los países miembros decir ‘basta’ en algún momento?

A este respecto, cabría distinguir entre la Unión Europea y la Europa geográfica, aunque compartan parte del nombre. Son muchas dudas las que se plantean a este respecto con la adhesión de países como Turquía. Si ella, con un gobierno islámico y un origen cultural tan diferente al resto de estados miembros, puede optar, por qué no Marruecos, Argelia, Túnez o Egipto, que geográficamente están incluso más cerca que Islandia. Si pudieran adaptarse a las exigencias de entrada a la UE ¿qué criterio se lo impediría?

Algunos autores como Johan Galtung (artículo inglés; artículo castellano) optan por poner como límites los actuales miembros del Consejo Europeo (44) o de los miembros europeos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación (más de 50). El problema que plantea una Unión Europea tan grande es que podría hacerse inmanejable, un ente en el que no se podría llegar jamás a grandes acuerdos, además de que carecería de una cohesión de sentimiento común en todos los países, el sentir europeo, ya que las culturas y maneras de un país a otro serían tan distantes que la gente podría temer el acercamiento.

Quizá en pocos años el debate llegue al Parlamento Europeo y éste tenga que tomar una decisión de coto a las adhesiones. Ya sea por número de estados miembros o por situación geográfica, pero lo que parece seguro es que la Unión Europea tiene un límite y pronto tendrá que darlo a conocer.

Anuncios
Posted in: Internacional