CAMBIAR LAS COSAS PARA PEOR, UNA MALA COSTUMBRE

Posted on 5 agosto 2009

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Parece que en España, y en Valencia, tenemos la mala costumbre de cambiar las cosas para peor. Si vemos que algo funciona y está bien, lo modificamos para mejorarlo con la clara consecuencia de estropearlo y empeorarlo.

En este caso concreto hablo del puerto de Valencia. Quizá sea porque soy de un barrio marítimo, el Canyamelar, pegado al puerto y he pasado muchísimas mañanas y tarde de fin de semana, pescando, patinando o jugando con los amigos allí. Pero cada vez que paso por el puerto, sólo me entran ganas de llorar y pegar a más de uno.

Les pondré en situación a los que no son de aquí, o los que son pero no han tenido demasiado contacto con el puerto. En el puerto, quitando de la zona de embarque para cruceros y demás, y de la zona de transporte comercial, tenía una zona extensa aunque tampoco demasiado que básicamente era de paseo y ocio. Esta zona básicamente lo único que tenía era una vieja grua de la que se usaban hace muchísimos años y que los niños usaban a modo de lugar de juegos (no se podía subir arriba pero se jugaba entre los hierros), zona ajardinada donde sentarse, y unos espacios cubiertos donde montaban exposiciones, algunas actividades o la gente patinaba y las geniales golondrinas, unos pequeños barcos que te daban un paseo recorriendo todo el puerto por dentro. Todo esto llevaba una actividad dominguera considerable, con familias y sus hijos o los eternos pescadores. Y no uso el término dominguero a modo despectivo ni mucho menos pues yo me encuentro entre los que iban allí.

Uno de los edificios emblemáticos del Puerto de Valencia que ha sobrevivido al destrozo que han hecho.

Uno de los edificios emblemáticos del Puerto de Valencia que ha sobrevivido al destrozo que han hecho.

Pero todo esto ha desaparecio. Actualmente el puerto de Valencia es como una ciudad fantasma. Todos esos lugares fueron remodelados debido a la Copa América (jamás entenderé por qué se llama así si la hacen en cualquier sitio menos en América). Se prohibió pescar, las golondrinas y la grua desaparecieron, enormes edificios cuadrados y feos con los logotipos de los equipos fueron construidos por doquier, estos ahora mismo están vacios ya que la próxima edición de la competición será en los Emiratos Árabes, la gente ya no va a pasear ni los niños a jugar. El antiguo espolón de piedras, que también se usaba mucho para pescar también desapareció… un desastre. La zona de ocio dominguero y que quisieron convertir en una zona de ocio de alta clase ha sido un fracaso, practicamente todos los locales, sino todos, los que se montaron en el puerto han cerrado y los domingueros, ya no van por allí.

En resumidas cuentas y como dice el título del artículo que manía tiene la gente de cambiar las cosas para peor, con lo bien que ya estaban.

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Posted in: Opinión