EL TRATADO DE LISBOA: LOS CAMBIOS
Artículo publicado el 1 de octubre de 2009 en Tinta Digital (publicación original aquí).
El Tratado de Lisboa no es un tratado al uso como los anteriores: éste se compone de una serie de enmiendas del Tratado de la Unión Europea y del Tratado constitutivo de la Unión Europea, y gracias a una de estas enmiendas, la Carta de los Derechos Fundamentales pasaría a ser jurídicamente vinculante y de obligatorio cumplimiento en caso de que se aprobara.
En esas enmiendas es por tanto donde están los verdaderos cambios que se van a efectuar, y es en la referente a la Carta de los Derechos Fundamentales donde estuvo uno de los primeros escollos: tanto Reino Unido como Polonia se negaron a que esta fuera jurídicamente superior y predominase sobre sus constituciones (aunque no estén escritas).
Las principales enmiendas
El número de enmiendas es elevado. El texto integro incluye multitud de pequeños cambios, pero haciendo una selección podemos analizar superficialmente lo que serán los principales cambios que se van a llevar a cabo:
- El Banco Central Europeo pasará a convertirse en una institución oficial.
- El Consejo Europeo ampliará el voto por mayoría cualificada y a partir de 2014 se aplicará la doble mayoría; se convertirá en una institución, creándose la figura del Presidente del Consejo Europeo, que cambiará cada dos años y medio.
- El Parlamento Europeo aumentará su poder legislativo. También se crea la figura del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad que se centrará principalmente en la política exterior de la Unión Europea.
Además, en Defensa se prevé un acuerdo común de la UE, así como la ayuda mutua en caso de ataques terroristas, catástrofes o desastres hechos por hombres. Y se añade explícitamente la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global como objetivos de la Unión.
Como se puede ver los principales cambios son institucionales y de organización que buscan un método de funcionamiento más eficaz y que cohesione mayormente a los estados miembros, aunque esto conlleve el peligro que los países sientan que su soberanía disminuya y que quedan superditados demasiado a la Unión Europea, perdiendo poder de decisión nacional. La pregunta es: ¿queremos una Unión Europea de “una sola” nación o formada por muchas naciones independientes?
Constitución Europea
Los principales cambios que aporta el Tratado de Lisboa también los aportaba el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, conocido como Constitución Europea. Las dos diferencias más relevantes son la inclusión de la lucha contra el cambio climático y la implantación del nuevo sistema de votación en 2014 debido a la presión de Polonia.
Entonces, ¿por qué la Constitución Europea se echó atrás y el Tratado de Lisboa continúa hacia su implantación? Básicamente que encallara el texto anterior fue por quererle dar el carácter de una Constitución en sí, algo que sublevó a los nacionalismos de cada país, que siguen estando muy arraigados en el sentimiento popular.
La noción de europeos no ha calado aún en la gente en la gente, la idea de encontrarse todos bajo una Constitución común (aunque no fuera exactamente una Constitución) era una idea rechazada por todos y más sin estar la Unión Europea anclada política e institucionalmente.
UN AÑO DE AGUJERO
Hoy hace justo un año comenzó la aventura de este blog. El primero de los post fue creado en mi primera clase de Lengua de la universidad, decidí que me había gustado lo que había escrito y que era hora de crear un blog donde ir escribiendo pequeños artículos de opinión. Era una manera de expresar mis pensamientos, así como un entrenamiento a la hora de curtirme para el mundo laboral. En un principio la idea era escribir cuando tuviera ideas, pero viendo el peligro de acabar abandonando el proyecto paso a ser un artículo semanal.
Desde ese primer artículo han pasado 365 días, han sido un total de 47 artículos, por lo que sólo he fallado en cinco semanas, algo que está realmente bien.
Algunas estadísticas.
Desde el nacimiento del blog ha habido un total de 6487 visitas con un promedio aproximado de 21 visitas diarias. La entrada más leída ha sido 11M con 318 visitas, seguida de No es lo mismo, por lo que parece (284), Los muertos no descansas (182), Las claves de la eternidad (156) y San Loki (141).
En cuanto a cuál es la web desde donde recibo más visitas tenemos en primera posición a Casino y furcias de mi amigo Miguel con un total de 219 visitas desde su web, seguido de El observatorio (41), El rincon ambivalente (36) y Shangri-La (26).
En cuanto a palabras, las más buscada que ha llevado hasta este blog ha sido con mucha diferencia 11m o variaciones de la misma con un total de 441 visitas a través de buscadores, seguida a distancia por psicosis (299), calendario bomberos (159), loki (126) y los muertos no descansan (89).
Gracias
Quiero dar las gracias a todos los que visitáis esta web ya sea de manera asidua, esporádicamente o simplemente paséis por aquí una vez y no volváis. A todos, mil gracias.
EL TRATADO DE LISBOA: EL ORIGEN
Artículo publicado el 26 de setiembre de 2009 en Tinta Digital (publicación original aquí).
Irlanda votará el 2 de octubre si ratifica vía referendum el Tratado de Lisboa, otra vez. Todo apunta a que así será aunque las últimas encuestas dan una votación muy igualada. Por otra parte las dos cámaras del Parlamento alemán han aprobado el tratado, aunque ahora se encuentran con una posible incompatibilidad con su Constitución que de cualquier forma no evitará que acaben arreglándolo y dando el sí.
Quedarán entonces por ratificarlo la República Checa y Polonia, sus parlamentos correspondientes han dado el visto bueno, pero sus presidentes no lo harán hasta que Irlanda y Alemania lo hagan. Por tanto sólo es cuestión de tiempo y parece que no demasiado.
El origen del problema
El inicio de esta carrera de fondo es la enorme decepción que supuso para el proyecto de la Unión Europea que Francia y Holanda votaran ‘no’ a través de sendos referéndums al Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, más comúnmente conocida como Constitución Europea. Esto provocó una pequeña crisis institucional, puesto que la guía de futuro de la UE se había basado en esta Constitución y dichos reveses dejaban al continente sin referentes claros.
Tras unos meses sin una guía a seguir, fue la presidencia alemana la que dio los primeros pasos para el nuevo camino a continuar por la Unión Europea: éste vendría en forma de un tratado clásico que introduciría nuevas enmiendas en los dos tratados vigentes, el Tratado de la Unión Europea y Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea, que se convertirán en el Tratado sobre el Funcionamiento de la Unión. Además de estas actualizaciones la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea pasaría a ser vinculante judicialmente al ser nombrado por el nuevo tratado.
Fue entonces cuando Portugal cogió el relevo de Alemania en la presidencia de la UE y continuó con su trabajo hasta que el 13 de diciembre de 2007 el Tratado fue firmado por los Estados Miembros. Y así empezó el proceso de ratificación en el que nos encontramos todavía, año y medio después.
Una Constitución sin Consitutición
Este Tratado es una continuación de la Constitución Europea: sin ser un texto constitucional de facto, sí pretende acoger las ideas básicas que tenía el texto originario e incluirlo con las reformas de los tratados ya existentes. El temor al rechazo a la palabra ‘Constitución’ ha sido la que obligó a que fuera presentada con otro aspecto y a cambiar el nombre del Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea, eliminando la palabra constitutivo de la cual parecen huir todos.
El miedo y el nerviosismo de los Estados Miembros es palpable en lo que a este tema respecta, pues la situación institucional está bloqueada. Con el nuevo tratado se modificarán parte de las instituciones; de hecho, el presidente de la Comisión, el recién elegido Barroso, perderá poder a favor del nuevo cargo creado, el presidente de la Unión Europea, cambios que nadie sabe realmente cómo pueden afectar a la burocracia básica de la Unión.
Son por tanto unos cambios importantes que modificarán el panorama de toda Europa y la encaminará hacia un nuevo lugar. Y todo ello debido al ‘no’ de dos países. Y es que en la Unión Europea, o comemos todos o no come nadie.
Como un papel que al mojarse se arruga y encoge la izquierda va perdiendo fuerza y peso en el panorama europeo. Por el contrario la derecha es más bien como una esponja que al contactar con el agua crece y se hincha. Hoy en día ese agua bien podría ser la crisis que ha hecho estragos en los partidos de izquierda y centro izquierda, mientras que al otro lado del espectro político los partidos de derechas y centro derecha han salido beneficiados.